Greenpeace, que rechaza el uso del carbón por sus nocivos y graves efectos en las personas, ha logrado mediante una masiva ciberacción que en menos de 2 semanas, más de 11 mil personas envíen correos electrónicos a los miembros del Consejo de Ministros solicitándoles que rechacen el proyecto Mina Invierno de Isla Riesco.
Esta iniciativa de protesta en la web, realizada en conjunto con otras organizaciones medioambientalistas y defensoras de Isla Riesco, ha sido acompañada con el despliegue de lienzos frente a los edificios ministeriales, además del uso de códigos QR, tecnología aplicable a smartphones.
Greenpeace ha denunciado que el carbón que se extraiga en Isla Riesco servirá para alimentar plantas termoeléctricas que ya operan en el país “aumentando las nefastas consecuencias en la salud y el medio ambiente”. Ha agregado además que “ese carbón tóxico alimentaría también la planta termoeléctrica de Puchuncaví, Campiche, que está ubicada a metros de la zona saturada de Ventanas”.
Según el director de Greenpeace, Matías Asun, “esta situación es inaceptable. Hace pocos días ha quedado comprobado que los habitantes de La Greda, en particular los niños, han sido afectados por los tóxicos y la contaminación masiva de esa área. El carbón de Isla Riesco agravará aún mas la situación. Todo para obtener carbón a menores precios, la única razón de fondo para dar pié adelante al proyecto. Todo para mantener las cosas como están, amarrándonos por el mayor tiempo posible a vivir carbonizados”.